Violeta Luna
Cada uno construye su casa como quiere.
La pone sobre el aire,
la siembra en la cintura de la luna
o encima de las olas.
Cada uno
la pinta de manera diferente,
la baña con el cielo
y el oro verdidulce de la tarde.
La llena de jilgueros,
de música y hortensias.
Encima del verano la edifica.
Le pone una ventana al horizonte,
una terraza al mar

Cada uno
la pinta de manera diferente,
la baña con el cielo
y el oro verdidulce de la tarde.
La llena de jilgueros,
de música y hortensias.
Encima del verano la edifica.
Le pone una ventana al horizonte,
una terraza al mar
y un pájaro de bronce en el tejado.
Cada uno
la salva de la furia del invierno,
le pone verjas altas,
faroles importados de Neptuno,
estufas de Chicago
y espejos fabricados en Arabia.
Cada uno la mide y la corrige.
En forma vertical la va agrandando.
Le pone un tiembre eléctrico
y un número de plata.
La cuida del mendigo que la ensucia,
del niño que le roba una gardenia,
del pobre que la mira.
Cada uno acomoda su casa a su manera,
presume y aparenta,
construye su existencia tontamente
con trapos, pergaminos y billetes,
con vigas antisísmicas
coñac y pararrayos.
Qué lástima pero ninguno
construye a su medida su refugio
con sólo la verdad de cada día
y el sol bien compartido.
Qué lástima que nadie se haga casas
a prueba de mentiras, olvido y desamor.
Yo quiero hacer mi casa a mi manera
sin puertas ni cortinas.
La quiero dulce y tibia
en medio del camino de tus brazos.
Violeta Luna nació en Ecuador en 1943. Poeta, narradora, crítica literaria y catedrática. Entre otros reconocimientos ha obtenido: Premio «A los mejores cuentos», 1969; Premio Nacional de Poesía «Ismael Pérez Pazmiño», Diario El Universo, Guayaquil, 1970; Premio Nacional «Jorge Carrera Andrade», Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 1994. Libros publicados: Poesía: Poesía universitaria (Quito, 1964); El ventanal del agua (Quito, 1965); Y con el sol me cubro (Quito, 1967); Posiblemente el aire (Quito, 1970); Ayer me llamaba primavera (Quito, 1973); La sortija de la lluvia (Guayaquil, 1980); Corazón acróbata (Quito, 1983); Memorias de humo (Quito, 1987); Las puertas de la hierba (Quito, 1994); Solo una vez la vida (Quito, 2000). Cuento: Los pasos amarillos (Quito, 1970). Ensayo: La lírica ecuatoriana (Guayaquil, 1973). Consta en las antologías: Lírica ecuatoriana contemporánea (Bogotá, 1979); Diez escritoras ecuatorianas y sus cuentos (Guayaquil, 1982); Poesía viva del Ecuador (Quito, 1990); Antología de narradoras ecuatorianas (Quito, 1997); Poesía erótica de mujeres: Antología del Ecuador (Quito, 2001
Poseía del sitio de arte y cultura; http://www.enfocarte.com/
Cada uno
la salva de la furia del invierno,
le pone verjas altas,
faroles importados de Neptuno,
estufas de Chicago
y espejos fabricados en Arabia.
Cada uno la mide y la corrige.
En forma vertical la va agrandando.
Le pone un tiembre eléctrico
y un número de plata.
La cuida del mendigo que la ensucia,
del niño que le roba una gardenia,
del pobre que la mira.
Cada uno acomoda su casa a su manera,
presume y aparenta,
construye su existencia tontamente
con trapos, pergaminos y billetes,
con vigas antisísmicas
coñac y pararrayos.
Qué lástima pero ninguno
construye a su medida su refugio
con sólo la verdad de cada día
y el sol bien compartido.
Qué lástima que nadie se haga casas
a prueba de mentiras, olvido y desamor.
Yo quiero hacer mi casa a mi manera
sin puertas ni cortinas.
La quiero dulce y tibia
en medio del camino de tus brazos.
Violeta Luna nació en Ecuador en 1943. Poeta, narradora, crítica literaria y catedrática. Entre otros reconocimientos ha obtenido: Premio «A los mejores cuentos», 1969; Premio Nacional de Poesía «Ismael Pérez Pazmiño», Diario El Universo, Guayaquil, 1970; Premio Nacional «Jorge Carrera Andrade», Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 1994. Libros publicados: Poesía: Poesía universitaria (Quito, 1964); El ventanal del agua (Quito, 1965); Y con el sol me cubro (Quito, 1967); Posiblemente el aire (Quito, 1970); Ayer me llamaba primavera (Quito, 1973); La sortija de la lluvia (Guayaquil, 1980); Corazón acróbata (Quito, 1983); Memorias de humo (Quito, 1987); Las puertas de la hierba (Quito, 1994); Solo una vez la vida (Quito, 2000). Cuento: Los pasos amarillos (Quito, 1970). Ensayo: La lírica ecuatoriana (Guayaquil, 1973). Consta en las antologías: Lírica ecuatoriana contemporánea (Bogotá, 1979); Diez escritoras ecuatorianas y sus cuentos (Guayaquil, 1982); Poesía viva del Ecuador (Quito, 1990); Antología de narradoras ecuatorianas (Quito, 1997); Poesía erótica de mujeres: Antología del Ecuador (Quito, 2001
Poseía del sitio de arte y cultura; http://www.enfocarte.com/






3 comentarios:
muy buena poesia aca en mexico la gente es muy pobre y no hay muchos poetas,se ve que en buenos aires hay muchos.
Anónimo; la poesía pertenece a una escritora ecuatoriana, en esta entrada solamente he subido al blog la poesía porque cuando leo algun poema que desprende conceptos de importancia como el que me ha dejado ésta, sé simplemente valorarlo y lo comparto, creo que como dice la poesía en un frag.; se trata de saber compartir el sol" y el que nos deja la escritora en este caso es enorme, puede alumbrar aun en días como éste que tenemos en Buenos Aires con lluvia y granizo en verano. Cariños.
Creo que la riqueza, ahora que leo la mencionaste; es en tal caso lo que sembramos dentro y en el compartir estaría entonces floreciendo el amor"
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